
Los amplificadores a válvulas emplean tubos de vacío en lugar de transistores, para amplificar la señal eléctrica. El sonido se produce mediante el control del movimiento de los electrones en un espacio vacío a muy baja presión, o en presencia de gases especialmente seleccionados, de donde le viene el nombre de tubos de vacío o válvulas.
Los entusiastas de las válvulas consideran que estos amplificadores producen un sonido más «cálido» y natural, con una distorsión más agradable al oido humano. Por contra se calientan y consumen más y su rendimiento es bajo, proporcionando menos potencia que sus equivalentes de estado sólido -transistores-.

